dimecres, 30 d’abril de 2014

Pastís de crema


Entrevista al clítoris


El órgano femenino admite que no es fácil hablar de él. “Soy el más estigmatizado y perseguido”.
Contrario a lo esperado, no fue difícil contactar al clítoris para esta entrevista. Bastó una llamada y una invitación a sentarse en el banquillo de los órganos para que aceptara. “Y eso –dice este órgano eminentemente femenino- que no estoy acostumbrado a que los periodistas me busquen… Es más, me da la impresión de que también me evitan”.
Dice vivir sorprendido por el resquemor que genera en muchos la sola mención de su nombre y asegura, sin titubear, que “soy el órgano más estigmatizado y perseguido de la historia, sobre todo en ciertas culturas, tal vez porque fui creado para cumplir con una única función: proporcionar placer”.

¿Por qué se llama así?
Mi nombre tiene origen en la palabra griega kleitoris, que significa “pequeña elevación”. Y déjeme decirle que aunque me llamo así desde que me conozco, durante diez siglos se ocultó mi existencia…
¿Y eso por qué?
Créame que durante la Edad Media, e incluso mucho más allá de la época moderna, hablar de mí se consideraba pecado. Entienda usted que habito en una parte del cuerpo femenino que aún hoy genera sonrojos.
¿Y cuál es la razón?
Empiezo por decirle que soy el único órgano humano que tiene como propósito exclusivo el de proporcionar placer. Si a eso sumamos que este placer está ligado a lo sexual y a la figura femenina, tan minimizada y oprimida durante tanto tiempo, pues ya se puede imaginar la que se arma cuando mi nombre sale a flote…
Pero con el pene pasa lo mismo…
No… Ni se le ocurra comparar. Del falo, que no es un órgano exclusivo para el placer (pues también tiene fines reproductivos), hasta se han levantado monumentos; su figura no es ajena para nadie. Si invita a alguien a que se imagine la figura de los dos órganos, la del pene viene a la mente de inmediato… Para la gente ni siquiera tengo forma.
Ya que estamos en éstas, ¿cómo es usted?
Muchas personas piensan que soy un pene pequeño, y aunque soy un vestigio de la formación de dicho órgano, están muy equivocados. Soy como una Y invertida de tejido eréctil (cuerpos cavernosos que se llenan de sangre cuando se estimulan). Mi tamaño varía, pero lo que se ve es una especie de glande que mide, en reposo, medio centímetro más o menos. En estado de erección puedo hasta triplicar mi tamaño.
¿Cómo así que erección?
Sí, señor, no se aterre. En ese centímetro escaso tengo ocho mil terminaciones nerviosas muy sensibles, más del doble de las que tiene el pene; el estímulo desencadena una serie de reacciones que hacen que estos cuerpos cavernosos se llenen de sangre, me aumenten el tamaño y multipliquen mi sensibilidad… No es para menos: estoy conectado con más de 15 mil terminaciones nerviosas en la región pélvica. Mejor dicho, soy la llave maestra de un complejo, pero maravilloso, mecanismo de placer… Y disculpe que me eche tantas flores.
A ver: usted es el vestigio de un pene, tiene nombre masculino, pero es ciento por ciento femenino. ¿Eso no le causa problemas de identidad?
(Risas) Todo lo contrario. Soy por antonomasia la identidad femenina, en todas las hembras mamíferas. Quizá por eso he sido tan estigmatizado.
¿Se siente perseguido?
Hoy no tanto, pero qué tal si le digo que da pena revisar los libros de anatomía de veinte años para atrás. Pensaban que yo no era sino la parte externa, lo que se ve, cuando en realidad soy diez veces más de lo que aparecía en las revistas médicas y algunos consultorios.
¿Qué tiene usted que ver con el orgasmo?
Le reitero que soy un órgano de placer y no exagero si le digo que soy responsable de por lo menos ocho de cada diez orgasmos. En lo demás intervienen otras partes del cuerpo, pero ese no es mi asunto.
Tengo una curiosidad: ¿Es cierto que los señores tienen orgasmos más rápido porque usted es demasiado exigente y pide mucho tiempo?
Veo, por su sonrojo, que no solo le ha pasado, sino que tampoco me conoce. Déjeme darle una cifra: si me tratan como se debe yo puedo responder en un lapso de uno a cuatro minutos. Lo noto incómodo, mejor pregunte otra cosa…
¿Es cierto que a usted también lo afecta la impotencia y que se deteriora con el tiempo?
Más que sonrojarse muérase de la envidia: crezco con el tiempo y en la menopausia puedo multiplicar mi tamaño. Y por esa razón soy responsable de que las señoras reporten desde esas edades un sexo glorioso, que deja a los hombres boquiabiertos.
Una mujer puede vivir sin usted…
Eso no es cierto. Que algunos salvajes piensen que como mi función es el placer hay que extirparme, para controlar, someter y limitar el derecho de las mujeres a sentir, no cambia la esencia de lo que es: una mutilación criminal, que las hace sufrir profundamente. Pero le cuento algo: esos que me cercenan tampoco me conocen y no logran sacarme del todo. Basta un poco de mí para cumplir con mi función, que es dar placer. Ahí sí que me esmero. Y lo digo con mucho orgullo.
¿Quiere decir algo más?
Sí: me aburre que hablen de mí sin conocerme; con esta entrevista no busco salir del clóset, sino que empecemos a hablar de una parte vital del cuerpo humano sin tanto tabú y sin tanto sonrojo. Y que me llamen a los cuatro vientos por mi nombre: ¡Clí-to-ris!

Por Carlos Francisco Fernández

Per veure el text en la seva ubicació original, cliqueu AQUÍ

Col·laboració del'amiga



El molinet


divendres, 25 d’abril de 2014

La peli del cap de setmana: Orgia lèsbica oliada


Te deseo


Sólo sé, que te deseo.
Mírame y descubre lo que
en verdad deseo.
Bésame con fuerza y lujuria.
Tócame, pasa cada
yema de tus dedos,
por todo mi cuerpo.
Hazme excitar,
hazme gemir y gritar.
Quiero sentir lo
que nunca he sentido.
Eres el elegido.
Quiero ser tuya, ahogarme en ti.
Me doy en bandeja de plata para ti.
Siento tus manos en mis senos,
tus suspiros debajo de ellos.
Deseo que pases tu lengua
por todo mi cuerpo,
más debajo de mi ombligo.
He decidido que seas mío
y de nadie más.
Quiero eso y mucho más.
No te pido más, sólo eso.
Es mi primera vez.
Si grito y lloro, olvídalo,
sólo hazme sentir ese deseo.

Nerus

Col·laboració de Nerus

Avui has estat dolenteta



dijous, 17 d’abril de 2014

Peli vacacional: Vivian Schmid

Per aquests dies de vacances us deixem una peli cada dia. Bon sexe, trianglerus i triangleres!!!


dilluns, 14 d’abril de 2014

Ron Jeremy. Una peli.


Col·laboració de Nerus

Ron Jeremy. Resum biogràfic.


RON JEREMY – ES EL ACTOR PORNO QUE MÁS PELICULAS HA PROTAGONIZADO
MÁS DE 1900, DE LAS CUALES 264 FUE TAMBIÉN EL DIRECTOR

Ron Jeremy Hyatt (nacido el 12 de marzo de 1953) es un famoso actor porno estadounidense que nació y reside actualmente en Long Island, Nueva York., fue clasificado por la AVN Magazine en el puesto número 1 de su lista de las 100 Top Porn Stars of All Time (Top 100 de las Estrellas Pornográficas de Todos los Tiempos). Jeremy también ha realizado apariciones en filmes no pornográficos en estudios tales como Troma Entertainment.

Ganó una cierta notoriedad por ser capaz de realizar autofelación (Siendo Inside Seka, su primera demostración en pantalla). En una entrevista en 2003, declaró que, debido a su aumento de peso, todo lo que puede hacer por estos días es besarse la punta del pene.

Se le considera el "padre de la industria del anal".

Jeremy está en lista del Libro Guinness de los Récords por "Most Appearances in Adult Films" (Más Apariciones en Filmes para Adultos); su entrada en la Internet Adult Film Database (IAFD) enumera más de 1900 películas en las que ha actuado, de las cuales, en 264 fue el director. Por comparación, John Holmes —la siguiente estrella masculina más aproximada en el AVN Top 50 porn stars —sólo tiene 384 películas en las que ha actuado, en la lista de la IAFD.

Fuera de la industria de las películas para adultos, Jeremy trabajó como “consultor especial” para la película de 1986, Nueve semanas y media. También trabajó como consultor en el filme de 1997, Boogie Nights que narra la aparición de la estrella porno ficticia Dirk Diggler (Mark Wahlberg) y apareció en la película de 1999, The Boondock Saints.

También fue un extra en Los cazafantasmas, interpretó a un anunciador de club de stripper masculino en Detroit Rock City, tuvo un breve cameo en el filme Killing Zoe y representó a un chico malo principal en cámara llamado Clark en Orgazmo.


En 1998 aparece en una secuencia de Studio 54 (película con Ryan Phillippe, Salma Hayek, Neve Campbell y Mike Myers).



Protagoniza el papel de alcalde en el film El Vengador Tóxico IV (Citizen Toxie) dirigida por Lloyd Kaufman.



En el 2007 interpreta el cavernícola Oog en la película Homo Erectus, dirigida y escrita por Adam Rifkin, una comedia en la que también participan Giuseppe Andrews, Tom Arnold y David Carradine, entre otros.

Con la afición de Ron por comer, ahora tiene su propia línea de condimentos en el mercado, comenzando con la Salsa Picante.

Os dejo una película de Ron, con una actriz que trabajo mucho con él Christy Canyon.

Col·laboració de Nerus

Humitejant a dues mans


dimarts, 1 d’abril de 2014

Coses de família


A les dones també en agrada la pornografia


Extret del bloc La Gran Deessa. Podeu veure el text original clicant AQUÍ

Les dones també mirem porno, i solem tenir una personalitat aventurera, extravertida i excitant ... Ja n'hi ha prou del tòpic que el porno no està ben vist per les dones, gaudeix-ne .

Sexe sense tabús! El desig de donar-li pebre a una relació, d'aprendre noves tècniques sobre la nostra sexualitat, d'auto complaure'ns o simplement que els nostres ulls i cos gaudeixin. Per això el porno també és per a dones.

Per què no gaudir-ne igual que els homes? Potser la diferència que tenim amb els homes és que, quan una dona veu una pel·lícula porno, s'imagina que la noia de la pel·lícula és ella i, a partir d'això, les seves fantasies comencen a brollar arribant a aconseguir el plaer desitjat.

En el porno, algunes dones prefereixen una mica de guió, una breu història d'amor acompanyada de bon sexe. Ens fixem en el vestuari, la decoració, les carícies ... És que no sabem que mai ens anem al llit amb uns talons d'agulla?Tot això, els homes no ho entenen ni tampoc li presten atenció a l'hora de veure una pel · lícula porno, quan per a les dones és imprescindible.

Generació rere generació, ens hem criat amb una educació en què el porno era un tabú molt gran per a les dones. A dia d'avui, hem de treure'ns aquestes idees del cap per poder gaudir tal com ha de ser de la nostra sexualitat, i excitar-nos tranquil · lament veient porno .

El porno és salut

Es tracta d'erotisme. Una pel·lícula eròtica, amb sexe explícit, pot arribar a ser molt excitant. 

Quantes de nosaltres tenim fantasies sexuals ?Ens agraden i ens exciten uns bons preliminars, veure com l'home dóna plaer a la dona d'una manera més cortès i treballada. El que ve sent una realitat.


Actualment tenim produccions exquisides, treballades des del punt de vista femení, que són excel·lents. Fins fa poc el problema era que la majoria de pel· lícules porno estan fetes per directors masculins i van dedicades als homes.Però, i nosaltres? Cap director ha pensat que les dones som majoria i que amb un bon producte nosaltres seriem grans consumidores? Què passa amb el porno per a dones?

Anima't a donar-te més plaer a tu i a les teves relacions amb estímuls i desitjos! Prepara't i mira una bona pel·lícula XXX, descobriràs el que et estaves perdent fins ara .


El que ens posa calentes 
En els últims temps hem assistit a l'èxit sense precedents del porno suau per a dones o "porno per a mares". 50 ombres d'en Grey ens ha fet creure que a nosaltres en tenim prou amb imaginar pràctiques sàdiques salpebrades amb tendresa i una bona dosi de romanticisme modern. Gran error. A les dones no només ens agrada imaginar. També ens agrada l'acció. Tot i que el mercat del porno en femení no està molt desenvolupat, existeixen ja canals de TV percable com Disk que, des d'Holanda, intenten obrir-lo una mica més. La seva oferta? Creuen que el porno per a dones ha de prestar atenció per igual tantal plaer de l'home com de la dona, amb imatges molt explícites del coit i interpretat per persones que, tot i ser atractives, pertanyin al món real. No ens agraden les dones submises al llit ni els crits i gemecs exagerats. Les dones demanem cada vegada més porno dur sense exageracions.

Preàmbul